Pruebas de la evolución por selección natural

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Este apéndice es parte de una conferencia dictada en 1999 para la Academia Nacional de Ciencias de Costa Rica. (GUTIÉRREZ 99b)

Los árboles filogenéticos

Una primera serie de argumentos se refiere a la posibilidad de construir, con abundante base empírica, árboles filogenéticos. Estos árboles se han podido elaborar por muy distintos métodos de trabajo y su notable coincidencia recíproca hace impensable la no existencia de la evolución.

El método horizontal

Un primer método, llamado horizontal por referencia a la estratigrafía, consiste en comparar los organismos que existen actualmente. Se aplica desde el siglo XIX y fue determinante en el desarrollo de la anatomía, embriología y fisiología comparadas. Responde al asombro que provoca en los investigadores la extraordinaria homología de estructura de los vertebrados, en su esqueleto, sistema nervioso y aparato digestivo, o la persistencia de estructuras como las aberturas branquiales, funcionales en los grupos acuáticos y solo reliquias embrionarias en los aéreos. ¿Cómo no concebir una filiación entre estos diferentes grupos, con parecidos tanto más acentuados como su separación sería más reciente y sus modos de vida más próximos?

En los años sesenta del siglo XX, el progreso de la biología molecular lleva a Pauling y Zuckerkandl a trasladar el método horizontal a las proteínas. La comparación de la secuencia de sus aminoácidos en dos especies diferentes debía permitir la evaluación del número de mutaciones ocurridas en el respectivo ADN desde la separación de ellas a partir de un antecesor común. Suponiendo una frecuencia de mutación constante y aplicando el principio de parsimonia, sería posible concluir que la diferenciación de las secuencias representaba la antigüedad de la separación. Los primeros resultados, con técnicas elementales sumamente lentas, permiten construir árboles sobre la evolución de la hemoglobina coincidentes con los obtenidos por la anatomía comparada. (SOLIGNAC 95)

Hoy día, el análisis de proteínas ha sido remplazado por el estudio directo del ADN, y los árboles son cada vez más precisos. La comparación del ADN mitocondrial de distintas poblaciones humanas ha permitido incluso señalar a una hipotética mujer africana como la madre común de todos los humanos vivientes. Se la designa jovialmente como la Eva Africana. Un Adán Africano se ha localizado también, con base en el cromosoma Y. La existencia de esa etérea pareja se ha ubicado en el tiempo entre el surgimiento de Homo sapiens (hace unos 200 000 años) y su transformación en hombre moderno, Homo sapiens sapiens (hace unos 100 000 años). (CANN 87; HORAI 95) Métodos parecidos han permitido a Cavalli-Sforza construir mapas históricos de las migraciones de este último que coinciden ampliamente con los datos arqueológicos disponibles. (CAVALLI-SFORZA 95)

El método vertical

Un segundo método, llamado vertical por referencia a la estratigrafía, corresponde a un enfoque paleontológico. Fundada como la anatomía comparada a principios del siglo XIX, la paleontología consiste en un análisis a través del tiempo de las formas que se han sucedido en un lugar determinado, y en la correspondiente búsqueda de una filiación. Estas formas son reconstruidas a partir de fósiles, restos más o menos petrificados de partes duras de los organismos, o de vaciados de sus huellas. Estas muestras son por naturaleza muy escasas, dada la improbabilidad de la conservación. Sin embargo, aunque incompleta, esta colección ha permitido reconstruir un buen número de árboles filogenéticos. (SOLIGNAC 95)

Investigación de mecanismos

Un tercer método consiste en la investigación de los mecanismos. Se basa en el supuesto razonable de que los mecanismos de la evolución, descartando una intervención sobrenatural, no pueden haber sido sino los mismos a que se encuentran sometidos los seres vivos del presente. La primera aplicación de este método corresponde al propio Darwin, con su análisis de equilibrios entre distintas especies y de variaciones geográficas, pero también por su referencia al modelo de la selección artificial de los criadores de animales domésticos. Se trata esencialmente de una genética de las poblaciones que integra constantemente los descubrimientos de la genética formal, molecular y del desarrollo, para formar un cuadro coherente. (SOLIGNAC 95)

Observación directa de la evolución

Una segunda serie de argumentos se refiere a la posibilidad de observar directamente la evolución en los casos donde la escala temporal lo permite. Aquí pueden distinguirse por lo menos tres situaciones concretas.

Investigación sobre mutaciones

Una primera situación la constituyen las investigaciones sobre las mutaciones de la Drosophila en EE.UU. así como de las mariposas en Inglaterra (FORD 57), en los años treinta y cuarenta. Tales estudios son continuados y profundizados en los setenta por biólogos moleculares, con técnicas nuevas como la clonación de genes y la secuenciación de ADN. El resultado de tales avances es que, en circunstancias particulares, es posible producir directamente, por manipulación genética, la evolución orgánica ante nuestros propios ojos.

Las mutaciones de los virus

Una segunda situación, muy desfavorable para nuestra especie pero de gran importancia para la confirmación del evolucionismo, es la constante mutación de los virus, que les permite burlar las defensas de los sistemas inmunológicos. Aquí no solo vemos la evolución desarrollarse ante nuestros propios ojos, sino que somos nosotros mismos los involuntarios agentes de la selección al lanzar contra esos organismos nuestras defensas naturales. Caso parecido ofrece el desarrollo de resistencia a los antibióticos por parte de las bacterias aunque, al ser frecuentemente mediada por plásmidos(a), se convierte en un medio de evolución por transferencia horizontal de caracteres genéticos.

La evolución digital

Como si todo esto fuera poco, una tercera situación presenta también el espectáculo de la evolución directamente ante nuestros ojos. En este caso se trata de las investigaciones de Thomas Ray (RAY 92), evolucionista metido a informático que logra producir en este mismo decenio una auténtica evolución de organismos digitales (que existen solo dentro de una computadora), confirmando que el algoritmo de selección natural es totalmente general, aplicable a universos muy distintos.

Estos argumentos son tan avasalladores que el hecho de que la doctrina no tenga aceptación universal entre nuestros contemporáneos solo puede explicarse por ignorancia, nutrida por prejuicios religiosos, y lamentable insuficiencia de los sistemas educativos de todos los países.

Referencias

Nota a: Los organismos modelo en La marcha de la vida: madurez del bloque a, segunda colección.

Copyright © 1999 Claudio Gutiérrez